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¿QUE ESTA SUCEDIENDO? UNA INVITACIÓN AL DEBATE SOBRE DIEZ REFLEXIONES SOBRE DIEZ INTERROGANTES PROBLEMATICOS Y 61 PREGUNTAS CONCRETAS.
Por Iñaki Gil de San Vicente
V. ¿QUE ES LA CRISIS ECOLOGICA?
La sexta ofensiva del Capital pretende legitimarse con la excusa de detener la crisis ecológica. El Banco Mundial ha creado incluso un departamento de "protección del medioambiente"; los Estados del Centro imperialista también dicen "proteger la naturaleza" y dictan leyes al respecto, hasta los partidos de la derecha y extrema derecha se dicen ecologistas. Pero ¿qué es y cómo ha surgido la crisis ecológica?. ¿Es la llamada "segunda contradicción del Capital, como la denomina una corriente marxista?. Dos preguntas son fundamentales al respecto: una, ¿es el capitalismo compatible con la naturaleza? y otra, si no lo es ¿qué podemos hacer?.
22. ¿Crisis o catástrofe?
Precisar correctamente cual de las tres posibilidades -¿se trata de una simple crisis?, ¿es ya la catástrofe? o ¿estamos en el tránsito de la primera a la segunda?, ¿tránsito global en el que algunas partes de la naturaleza ya están sufriendo la catástrofe mientras otras todavía empiezan a sufrir la crisis?- es fundamental pues la estrategia que se lleve dependerá de esa valoración. Las cifras y las estadísticas sobre el empeoramiento de la situación son cada vez más alarmantes indicando que lo que se define como "capacidad de carga ecológica" está llegando ya al desbordamiento ¿irreversible?. Frente a este panorama mundial, colectivo, ¿podemos hacer algo los pocos vascos que somos?.
23. ¿Consumismo o calidad de vida?
La respuesta a la pregunta anterior nos lleva inevitablemente al cuestionamiento de determinados dogmas y paradigmas fundamentales que legitiman la irracionalidad capitalista. La ecología es mucho más que el conocimiento de las interrelaciones variables y delicados equilibrios inestables de todas las partes de la naturaleza. También es una concepción filosófica de la existencia que confirma puntos básicos del materialismo histórico. El concepto de "calidad de vida", por ejemplo ¿es compatible con el consumismo y todo lo que legitima y exige?. A su vez, ¿la "calidad" es compatible con el "crecimiento", por ejemplo?. Pero el problema no es tanto de discusiones teóricas y semánticas, de innegable importancia, sino de comportamiento práctico colectivo e individual, permanente y consciente. Ahora bien ¿no puede acarrear un descenso electoral el llamamiento a una vida austera y sin lujos superfluos por mucho que aclaremos qué es la "calidad de vida"?. O en otras palabras: ¿es rentable electoralmente la coherencia ecologista?, y si no lo es ¿qué tenemos que hacer?.
24. ¿Qué es la necesidad?
Una de las desmitificaciones que hace el ecologismo es la de la necesidad en cuanto fuerza ciega, incontenible y unidireccionalmente lanzada hacia el consumo compulsivo. La concepción de la naturaleza como un todo finito en inestable equilibrio evolutivo, esta concepción elemental, cuestiona radicalmente el criterio al uso de necesidad. Hay que partir del hecho de que, en la sociedad burguesa, la necesidad es siempre entendida como una exigencia consumista ciega que, por definición, obliga a aumentar la producción de mercancías, o sea, a aumentar la carga ecológica del planeta. Ello nos lleva al debate sobre el desarrollismo en sí. Intervienen aquí todas las tesis sobre "economía ecológica", "calidad sin crecimiento", etc. Surge la pregunta: ¿cómo repercute todo eso en el modelo abertzale de construcción nacional?, o dicho de otro modo ¿somos o no somos desarrollistas?, ¿era necesaria la central nuclear de Lemoiz, por ejemplo?.
25. ¿Y qué es la libertad?
Hablar de necesidad conlleva hablar de libertad. Ambas palabras forman una unidad contradictoria no antagónica. Más adelante, en el aptº 42, reflexionaremos sobre otra faceta de este problema y deberemos recordar lo aquí expuesto. El ecologismo ha confirmado la vieja definición marxista según la cual la libertad es el conocimiento y superación práctica de la necesidad. La burguesía siempre ha rebuznado con el siguiente "argumento": "no hay libertad donde no hay consumo". Lo malo es que los diversos reformismos han aceptado esa tesis reaccionaria y suicida. Más grave aún es que sectores de la izquierda también lo han hecho. En realidad con esta cuestión renacen "viejos" y permanentes debates en las izquierdas sobre la definición de socialismo y de comunismo. Pero sin entrar excesivamente en el tema, aunque lo toquemos por su transcendental importancia, más nos importa la inmediata cuestión práctica, a saber y por poner un ejemplo nuestro: ¿iba el MLNV contra la "libertad" colectiva de viajar en coche a más velocidad -y consiguientemente a la valoración de la "necesidad" de hacerlo- cuando se enfrentó contundentemente al inicial proyecto de autovía Irurtzun-Andoain?.
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